EXPOSICIONES. Galerías de la Calle Dr Fourquet (16 de Noviembre)

Continuando con lo narrado en las dos últimas entradas, por fin alcanzamos el fin de lo que fue un largo jueves recorriendo Madrid. Además, mi inteligencia superior no advirtió que llevaba la plomada de dibujo (que más bien parece un obús, me compré una plomada de obra) en la mochila, por lo que acabé con la espalda bastante dolorida al final del día.

Después de visitar la exposición de Esther Ferrer, nos desplazamos a la Calle Dr Fourquet, donde debíamos visitar las galerías de arte que se distribuyen a lo largo de toda esta calle. Seguimos siendo cuatro compañeros, pero uno de ellos había cambiado de sexo, (aclaración: Ricardo tuvo que irse y Noemí, que aun no había visto las galerías, le sustituyó).

Llegado a este punto, la verdad es que estábamos todos bastante cansados, ya se había ido el sol, y algunas de las galerías estaban cerradas. Aun así pudimos entrar a bastantes, aunque reconozco que sin entretenernos mucho.

Agradezco a mis compañeras el haberme cedido algunas de sus fotografías, ya que yo me quedé sin batería de camino a las galerías y por tanto no pude fotografiar nada.

Galería Juan Risso

Fue la primera que visitamos. La exposición era exclusivamente de cuadros, y estos reflejaban escenas fantásticas, parecían sacadas de sueños. Es más, imagino que esta es la intención del artista, ya que la mayoría de las obras comparten un elemento en común, una cama con una chica sobre ella, mirando hacia todos los elementos fantásticos que la rodean, que se representan de forma más difusa, y utilizando siempre una paleta de color distinta a la de la cama.

A continuación, una pequeña muestra de las obras expuestas (Fotografías de Noemí García Lorenzo):




Galería: CRUCE, Arte y pensamiento contemporáneo

En la galería se recogen una serie de objetos y obras que se caracterizan por la estética de 8 bit propia de la tecnología de la década de los 80 y de las primeras videoconsolas.
La exposición, llamada "El Exilio del Post", resulta cuanto menos curiosa, y creo que la atmósfera que  ha recreado la artista, Raquel Meyers,( luces frías, espacios vacíos), casa muy bien con los elementos expuestos, (ordenadores, teclados, pantallas, algunos cuadros), generando una sensación de tristeza, de nostalgia, aun cuando los colores de las pantallas y píxeles resultan muy llamativos.

Pero la artista realmente no busca provocar esta nostalgia, al menos no de forma literal, sino que su intención es criticar el consumismo en masa y el materialismo a través de mostrar algunos de sus catalizadores, los primeros ordenadores y consolas como hoy los conocemos, que han derivado en la locura informática en la que nos hayamos ahora. 
Pero lo hace mostrando el origen, cuando aun esta tecnología estaba rodeada de ilusión y de iniciativa por ver que se podría llegar a conseguir, cuando era un "agente posibilitador", y no un aislante de la creatividad propia, que nos convierte en consumidores.

Para ser sincero, la exposición me gusta más ahora al reflexionar sobre ella y su simbolismo que cuando la visité el jueves.

Montaje de Raquel Meyers. (Fotografía: Noemí García)

Obras de Raquel Meyers. (Fotografía: Noemí García)

Montaje de Raquel Meyers. (Fotografía: Marta Andérez)

García Galería

En este espacio se aloja actualmente la exposición "Retrospectiva"del artista  Carlos Fernández - Pello. Al entrar recogimos unos folletos en los que se da una detallada explicación de las obras y su significado, pero creo que prefiero realizar mi propio planteamiento al respecto en este caso. Yo entiendo la obra como, por una parte, como indica su nombre, una retrospectiva de la vida del artista, pero no completa, sino señalando eventos particulares, aficiones del autor, todo ello mezclado con elementos conductores que en apariencia parecen caóticos, quizás simbolizando la psique del artista. Puede que pretenda introducirnos en su cabeza, mostrarnos las cosas que le han marcado, así como su concepción del arte. La idea me resulta interesante, no tanto así su ejecución. No obstante, los guiños a iconos de la cultura popular como Star Wars o Watchmen me han sacado una sonrisa.

Artista: Carlos Fernández-Pello. (Fotografía: Noemí García )
Artista: Carlos Fernández-Pello. (Fotografía: Marta Andérez)

Artista: Carlos Fernández-Pello. (Fotografía: Marta Andérez)

Galería: Casa sin fin
Quizás esta sea una de las exposiciones que más me han gustado, ya que en ella se combinaban técnica, arte tradicional y nuevas tecnologías como el modelado y la impresión 3D (estas técnicas me apasionan), alejándose de la excesiva subjetividad estética de gran parte del arte moderno. Las obras expuestas pertenecían a distintos autores. Los artistas participantes son: Daniel G. Andújar, Javier Codesal, Xisco Mensua y Álvaro Perdices.

(Fotografía: Noemí García)

Modelos en 3d con el "Wireframe" (o esqueleto a modo de malla que muestra los volúmenes simplificados) al descubierto. La primera figura ha sido modelada a partir de un único volumen, mientras que en las dos siguientes se han añadido varios volúmenes. Esto se refleja en el juego de transparencias que se ha realizado, por ejemplo seleccionando únicamente los volúmenes de los ojos y la dentadura y dejando transparente el resto del cuerpo (en el caso de la última). Esta función se suele utilizar para poder trabajar el modelado de una zona sin afectar al resto de la pieza. (Fotografía: Noemí García).

Piezas modeladas en software informatico y posteriormente impresas en 3d. (Fotografía: Noemí García)

Galería Theredoom

Esta galería se dividía en dos espacios distintos dónde tres artistas exponían su obra. Por una parte encontramos "Carta al padre", una propuesta que se inspira y toma el nombre de una carta que Franz Kafka escribió a su padre en 1919, y en el que le criticaba por su conducta para con él.

Esta idea de Andrea Perissinotto ha sido ejecutada por los artistas Alejandro Molina Bravo y Anamusma, y se plasma a través de un peculiar montaje. Al entrar en la sala, el visitante encuentra gran cantidad de sobres sellados, desperdigadas por el suelo. Al abrirlos se descubre una carta escrita por Alejandro Molina Bravo, dirigida a su padre, y en la que reflexiona sobre el miedo al cambio, a lo nuevo, en este caso a la transición de la niñez a la etapa adulta, simbolizada a través del acto de afeitarse.
El final de la carta resulta en cierto modo desconcertante, ya que termina despidiéndose de su hijo, pero comienza dirigiéndose a su padre. Entiendo que el artista escribe inicialmente la carta desde el punto de vista de su niñez, y descubre que con su barba está entrando en una nueva etapa de la que no puede escapar. Cuando se afeita finalmente, al principio no se reconoce. Entonces en la carta comienza a dirigirse a otra persona, preguntándole si le reconoce, y advirtiéndole que algún día será como él.

Al final, descubrimos que la carta iba dirigida a su hijo, desde el punto de vista de un padre que obviamente también ha vivido desde la perspectiva de un niño. Se produce una especie de ciclo transitivo entre las figuras del padre y el hijo. "Presencié mi transformación en otro que se parecía a mí pero no era yo"

La verdad es que la carta me ha parecido maravillosa, ingeniosa y profunda, con la que puedes sentirte identificado fácilmente, produce una respuesta emocional por parte del lector. En estas ocasiones debemos recordar que, aunque la literatura no se estudie en las carreras artísticas, merece el mismo reconocimiento como obra de arte que otras disciplinas.

Al final de la sala se podía distinguir la palabra "silencio", escrita con pelo humano, sobre la pared. El visitante podía afeitar la palabra con una maquinilla de afeitar, y la intención es que poco a poco la palabra fuera desapareciendo. La conexión con el resto de la obra queda muy clara. Aun así, en mi opinión, sobra un poco, ya que distrae al visitante y rompe la atmósfera de emotividad que se crea al leer la carta, cuando te sientes como si te introdujeses en el interior del autor, pudiendo ser partícipe de aspectos íntimos y privados que en principio no van dirigidos a ti.

"Silencio", dentro de "Carta al Padre". (Fotografía: Noemí García)

"Afeitarse, Carta al padre", Alejandro Molina Bravo. (Fotografía: Pablo Donado Peris)


La otra exposición que albergaba esta galería, "Congelados de la memoria", de Carmen Isasi, plantea un recorrido cuyo elemento principal es el agua, en este caso en estado sólido. A través de una serie de fotografías y un congelador, nos muestra objetos cotidianos, congelados en bloques de hielo, y que imagino, deben tener algún significado especial para la artista. Las fotografías de los bloques me resultaron muy llamativas por la combinación de colores. Los bloques de hielo se podían descongelar con una lámpara de calor, y volver a congelar metiendo de nuevo en el congelador.

Los objetos congelados simbolizan los recuerdos retenidos en la memoria, situaciones pasadas que, sin embargo, pueden recuperarse en el presente (esto se representa mediante el acto de descongelarlos). Creo que este es el hilo que conecta con el vídeo que se proyecta en la pared, y en el que se pregunta a distintas mujeres qué preservarían de ellas mismas en el futuro.

Artista: Carmen Isasi. (Fotografía: Noemí García)

Artista: Carmen Isasi. (Fotografía: Noemí García)

Artista: Carmen Isasi. (Fotografía: Noemí García)

Galería Helga de Alvear

Llegado este punto, la verdad es que estaba un poco saturado de galerías, (también lo estoy ahora de esta infinita entrada de blog), así que no me detuve a relfexionar sobre las obras en tanta profundidad como en el caso de las anteriores.

En la galería Helga de Alvear exponen Ana Prada, con "Perfección", y Tracey Moffatt con las series: "Scarred for Life", "Scarred for Life II", "Fourth" e "Invocations".
Comenzando con la que menos me ha llamado la atención, "Perfección", he de decir que sin embargo el concepto resulta claro y sencillo. Esa perfección que identifica a la artista se refleja en las obras expuestas, que se caracterizan por su austeridad y por la repetición de elementos, manteniendo un cierto sentido estético a través de los colores y los objetos utilizados.

Artista: Ana Prada. (Fotografía: Noemí García)

Artista: Ana Prada. (Fotografía: Noemí García)

Artista: Ana Prada. (Fotografía: Noemí García)

La segunda exposición, de la australiana Tracey Moffatt, se ubicaba en la planta superior del edificio. Me centraré en las series "Scarred for Life (I y II)" e "Invocations". Esta artista trabaja sobre todo con fotografía, como hemos podido apreciar.
En la serie "Invocations", (mi favorita), a través de composiciones fotográficas y edición, logra crear unas piezas con un tono fantástico, en cierto modo tétrico y fantasmagórico, que podrían perfectamente ocupar la portada de alguna fábula o cuento. 

"Invocations", Tracey Moffatt. (Fotografía: Marta Andérez)

En cuanto a las series "Scarred for Life" (I y II), me han llamado la atención de una forma curiosa... Me han hecho reír.
Se trata de una serie de imágenes que, según he podido confirmar posteriormente, aborda temas concernientes a la mujer y su naturaleza, acompañándolas de comentarios humorísticos y con cierta ironía.

"Scarred for Life", Tracey Moffatt. (Fotografía de Marta Andérez)

Galería Espacio Mínimo

El artista Mauro Piva presenta aquí su primera exposición en solitario. En ella plantea una pregunta: ¿Cómo pudieron ser los bocetos y apuntes que las grandes figuras del arte realizaban antes de crear las obras definitivas?. Partiendo de esta idea, realiza una serie de pinturas esquemáticas, sin centrarse en ninguna gran obra en concreto.
En el piso inferior hay una recreación de la paleta que pudo usar Picasso para pintar el Guernica. El detalle del barniz emulando la humedad de la pintura aún fresca me llamó la atención.

Esta obra en particular me pareció curiosa. No se que representa, pero me recuerda a un hombre-oveja, contorsionándose por  el dolor durante su transformación a la luz de la luna llena....¿? Artista: Mauro Piva. (Fotografía: Marta Andérez)

Artista: Mauro Piva. (Fotografía: Marta Andérez)

Artista: Mauro Piva. (Fotografía: Marta Andérez)

Galería F2
Creo que de la exposición de Antonio Malta Campos que aquí se exhibía no he extraído nada positivo. Quizás sea por el cansancio, por los tonos grises que a esas horas del dí no ayudaban a captar mi atención... o por caer en unas composiciones con un cubismo ligeramente rancio. Viendo otras obras del mismo artista, creo que no ha acertado al elegir la muestra que compone esta exposición.


Galería Delimbo

De la última galería, Delimbo, no voy a comentar mucho, ya que estaba en el mismo estado que cuando tenía que ir de compras con mi madre de pequeño, y me dolía todo de estar tantas horas de pie dando vueltas. Recuerdo muchos colorines en las obras... No, enserio, las obras se caracterizaban por una paleta muy colorida, con colores muy potentes y saturados, y conjuntos que juegan con la textura, el volumen y la perspectiva.
Todas estas características se pueden apreciar en la pieza que parece que más ha gustado a la gente, una calavera construida sobre una base de cuerpos geométricos que, al estar coloreados de determinada forma, dan sensación de voluminosidad dependiendo de la perspectiva desde la que se viera.
Las obras expuestas son de varios artistas: Felipe Pantone, Dice Paredes, Okuda San Miguel y Momo.


Expuesto en galería Delimbo. (Fotografía: Noemí García)

Expuesto en galería Delimbo. (Fotografía: Noemí García)

Expuesto en galería Delimbo. (Fotografía: Noemí García)


Querría escribir una conclusión recapitulando todo lo que hicimos el jueves y cerrando con una reflexión sobre la importancia del contexto en el arte, pero estoy muy cansado y tengo que hacer un paisaje a sanguina para dibujo, (además dudo que alguien haya llegado a leer hasta aquí abajo), así que aquí me despido.

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