Ayer dediqué la tarde a visitar las últimas dos exposiciones que me quedaban por ver (realmente son tres, pero hay dos que cuentan como una).
Después de clase, me desplacé junto con Marta Andérez, Ricardo Sánchez y Sara Castilla hasta Madrid, y la primera exposición a la que acudimos fue "Palimpsesto", de Doris Salcedo, en la que se centrará esta entrada.
"Palimpsesto" se aloja en el Palacio de Cristal, en el Parque del Retiro, y es parte de una serie de exposiciones organizadas por el museo Reina Sofía.
El concepto, la idea que la artista quiere transmitir es bastante clara y simple, efectiva. En el interior del palacio, completamente vacío, se pueden observar reflejos en el suelo, que al fijarse uno con más atención, identifica con palabras. Palabras escritas con agua. No se cual es exactamente el mecanismo utilizado, pero, de vez en cuando, un pequeño chorrito que salía de un orificio en el suelo "regaba" las trazas marcadas en el suelo, cubriéndolas de gotas de agua que formaban las palabras. No se de que material estarían compuestas estas guías de las letras, pero evitaban que las gotas se dispersaran, manteniéndose dentro de los márgenes de las letras.
Como escribía antes, todo el suelo estaba salpicado de palabras, más concretamente, de nombres. Porque lo que estaba escrito en el suelo eran nombres de inmigrantes que han perecido en el mar Mediterráneo intentando alcanzar las costas europeas. Creo que ahora queda claro por qué están escritos con agua. De este modo, Doris Salcedo rinde homenaje a todas esas vidas perdidas, a todos esos datos anónimos que vemos en las noticias, dándoles nombre y apellidos, devolviéndoles la humanidad que parece que muchos les han negado.
Creo que nunca había estado en el Palacio de Cristal, y la verdad es que me ha parecido precioso, al igual que los alrededores. Es casi mágico, parece todo sacado de alguna leyenda medieval. Pero centrándome en la exposición en sí, aunque como ya he dicho en otras entradas, no me suelo identificar con este tipo de arte, debo reconocer que en este caso, aunque sólo sea por el mensaje transmitido, el cuál posee un verdadero significado, (sin caer en absurdas relatividades cuyo objetivo es distraer de la falta de un trasfondo real), se debe reconocer el mérito de la artista, además del indudable efecto estético de las palabras de agua brillando al sol.
A continuación dejo algunas fotos:
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| Exterior del Palacio de Cristal (Fotografía: Pablo Donado Peris) |
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| Interior del Palacio de Cristal (Fotografía: Pablo Donado Peris) |
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| Detalle de uno de los nombres (Fotografía: Pablo Donado Peris) |
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| Los nombres se distribuían por toda la superficie del suelo. (Fotografía: Pablo Donado Peris) |
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| Pantuflas protectoras,(aunque el agua se puede pisar igual con o sin ellas pero bueno). Fotografía: Marta Andérez |
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