MADRID GALLERY WEEKEND. Exposiciones: Feitiço, de Neil Rumming (Galería Alegría), y Seres imaginarios, de Óscar Seco (Blanca Soto Arte). Miércoles 20 de Septiembre
La tarde de ayer (Miércoles 20 de Septiembre), Ricardo, compañero de clase, y yo mismo, decidimos desplazarnos al barrio de Lavapiés en la que fue una bochornosa tarde, coincidiendo además con día de pintura en mi caso, por lo que cargar con maletín de material y con carpeta de láminas contribuyó ha recrear una experiencia todavía más calurosa y agotadora (no olvidarse de las mochilas). Una maravilla.
¿Qué nos llevó hasta Lavapiés? Pues bien, para cumplir con éxito el programa de la asignatura es necesario asistir al menos a 6 exposiciones de arte a lo largo del curso, y como dejarlo todo para el final no está bien (muy hipócrita por mi parte decir esto...), decidimos adelantarnos un poco visitando un par de exposiciones, que además formaban parte de la muestra que se expuso durante el "Madrid Gallery weekend". Antes de continuar, anotar lo repelente que resulta que todos a todos los eventos se les bautice con una parte del nombre en inglés, por el mero hecho de parecer más "cool".
Las primeras obras que hemos visto estaban expuestas en la galería Alegría. Se trataba de una exposición de Neil Rumming titulada Feitiço. Sinceramente, no hay mucho que pueda comentar sobre estas obras. La intención original del autor queda resumida en unas hojas informativas que estaban en la entrada, a disposición del visitante. Al entrar en la galería (un pequeño cuarto blanco con cristaleras que comunica directamente con la calle), lo que ves es una serie de cuadros, todos de fondos claros, algunos completamente blancos y otros con algunas pinceladas y motivos difusos de colores fríos, sobre los que se encuentran pegados recortes de cartón con clavos impresos. Dependiendo de la pieza, los clavos están retorcidos de una forma distinta, algunos conectan entre sí.
Sobre una pared se puede observar una impresión de nuevo sobre cartón, esta vez tratándose de una caja de cervezas (cuya marca no recuerdo) desplegada, y a una escala 2:1 con respecto a lo que sería una caja de cervezas normal. También había dos esculturas que representaban las zapatillas del artista. En principio se suponían reproducciones exactas, pero en el folleto informativo sobre la exposición se explica que realmente son una interpretación del artista. Esto después de afirmar un párrafo antes que se trataba de reproducciones exactas (¿?). Para mayor inri, en la hoja informativa se adjunta un intento de explicación de cómo se debe interpretar la obra, relacionándola con la novela 1984 de George Orwell y derivando en el concepto de fetiche y en el consumismo y el materialismo.
La verdad es que esta exposición no me ha transmitido absolutamente nada. En mi opinión el autor ha querido buscar un trasfondo filosófico- cultural dónde no lo puede haber, y para ser sincero, las conexiones que establece en su explicación no son coherentes ni dan lugar a reflexión.

Algunas de las obras de Neil Rumming expuestas en la galería Alegría (Fotografías de Pablo Donado).

En cuanto a la segunda exposición que hemos visitado, Seres Imaginarios, de Óscar Seco (en la Calle Almadén Nº 13), ha resultado un soplo de aire fresco después de la anterior, al menos para mí.
Una propuesta creativa, con un trabajo técnico tras de sí, que da lugar a obras que transmiten, que te transportan a mundos oníricos. En su mayoría las obras eran dibujos a tinta sobre papel sepia, aunque también había un par de óleos sobre lienzo de formato mayor y una curiosa maqueta en la que confluyen el arte del modelado con el del modelismo, (nada de clavos de cartón recortados).
En esta exposición si que habría estado mucho mas tiempo, par poder apreciar cada uno de los detalles y miniaturas como merecen.
Los dibujos me han recordado al arte de los bestiarios medievales, así como a las criaturas que aparecen en los mapamundis del Renacimiento. Evocan mundos fantásticos, mostrando criaturas imposibles, pero al mismo tiempo incorporando elementos más modernos, como ciertos elementos arquitectónicos o elementos geométricos, volúmenes imposibles... También cabe destacar la exquisitez de los fondos. Aunque las criaturas ocupan por lo general los primeros planos, los fondos reflejan un gran trabajo, dando sensación de profundidad y evocando bastedad, e incluso cierta melancolía, impresa en esos pueblos, esas ruinas, las vegetaciones que dibuja...
En definitiva, creo que está claro cuál ha sido hoy mi exposición favorita.
A continuación, algunas de las obras expuestas. (Todas las fotografías han sido tomadas por Pablo Donado Peris)




¿Qué nos llevó hasta Lavapiés? Pues bien, para cumplir con éxito el programa de la asignatura es necesario asistir al menos a 6 exposiciones de arte a lo largo del curso, y como dejarlo todo para el final no está bien (muy hipócrita por mi parte decir esto...), decidimos adelantarnos un poco visitando un par de exposiciones, que además formaban parte de la muestra que se expuso durante el "Madrid Gallery weekend". Antes de continuar, anotar lo repelente que resulta que todos a todos los eventos se les bautice con una parte del nombre en inglés, por el mero hecho de parecer más "cool".
Las primeras obras que hemos visto estaban expuestas en la galería Alegría. Se trataba de una exposición de Neil Rumming titulada Feitiço. Sinceramente, no hay mucho que pueda comentar sobre estas obras. La intención original del autor queda resumida en unas hojas informativas que estaban en la entrada, a disposición del visitante. Al entrar en la galería (un pequeño cuarto blanco con cristaleras que comunica directamente con la calle), lo que ves es una serie de cuadros, todos de fondos claros, algunos completamente blancos y otros con algunas pinceladas y motivos difusos de colores fríos, sobre los que se encuentran pegados recortes de cartón con clavos impresos. Dependiendo de la pieza, los clavos están retorcidos de una forma distinta, algunos conectan entre sí.
Sobre una pared se puede observar una impresión de nuevo sobre cartón, esta vez tratándose de una caja de cervezas (cuya marca no recuerdo) desplegada, y a una escala 2:1 con respecto a lo que sería una caja de cervezas normal. También había dos esculturas que representaban las zapatillas del artista. En principio se suponían reproducciones exactas, pero en el folleto informativo sobre la exposición se explica que realmente son una interpretación del artista. Esto después de afirmar un párrafo antes que se trataba de reproducciones exactas (¿?). Para mayor inri, en la hoja informativa se adjunta un intento de explicación de cómo se debe interpretar la obra, relacionándola con la novela 1984 de George Orwell y derivando en el concepto de fetiche y en el consumismo y el materialismo.
La verdad es que esta exposición no me ha transmitido absolutamente nada. En mi opinión el autor ha querido buscar un trasfondo filosófico- cultural dónde no lo puede haber, y para ser sincero, las conexiones que establece en su explicación no son coherentes ni dan lugar a reflexión.
Algunas de las obras de Neil Rumming expuestas en la galería Alegría (Fotografías de Pablo Donado).
En cuanto a la segunda exposición que hemos visitado, Seres Imaginarios, de Óscar Seco (en la Calle Almadén Nº 13), ha resultado un soplo de aire fresco después de la anterior, al menos para mí.
Una propuesta creativa, con un trabajo técnico tras de sí, que da lugar a obras que transmiten, que te transportan a mundos oníricos. En su mayoría las obras eran dibujos a tinta sobre papel sepia, aunque también había un par de óleos sobre lienzo de formato mayor y una curiosa maqueta en la que confluyen el arte del modelado con el del modelismo, (nada de clavos de cartón recortados).
En esta exposición si que habría estado mucho mas tiempo, par poder apreciar cada uno de los detalles y miniaturas como merecen.
Los dibujos me han recordado al arte de los bestiarios medievales, así como a las criaturas que aparecen en los mapamundis del Renacimiento. Evocan mundos fantásticos, mostrando criaturas imposibles, pero al mismo tiempo incorporando elementos más modernos, como ciertos elementos arquitectónicos o elementos geométricos, volúmenes imposibles... También cabe destacar la exquisitez de los fondos. Aunque las criaturas ocupan por lo general los primeros planos, los fondos reflejan un gran trabajo, dando sensación de profundidad y evocando bastedad, e incluso cierta melancolía, impresa en esos pueblos, esas ruinas, las vegetaciones que dibuja...
En definitiva, creo que está claro cuál ha sido hoy mi exposición favorita.
A continuación, algunas de las obras expuestas. (Todas las fotografías han sido tomadas por Pablo Donado Peris)
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